¿QUÉ
ES LA OBESIDAD MÓRBIDA?
Hablamos
de obesidad mórbida cuando el peso
alcanzado por el cúmulo de grasa
es tal que entraña grave riesgo para
la vida de la persona que lo sufre. En estas
circunstancias al sobrepeso se asocian patologías
como: Hipertensión arterial, diabetes,
hipercolesterolemia, hiperuricemia, insuficiencia
cardiaca, insuficiencia respiratoria, síndrome
de Picwick, síndrome de sleep-apnea,
insuficiencia venosa, varices, insuficiencia
articular, artrosis, depresión, alteración
de la autoestima, las relaciones sociales
y sexuales, incluso algunos cánceres
como el de mama, etc.
La obesidad se ha convertido en una enfermedad
crónica que va a suponer una disminución
evidente de la supervivencia de los pacientes.
En términos matemáticos hablamos
de obesidad mórbida cuando el índice
de masa corporal (IMC) es superior a 40
kg/m2. También existe indicación
de cirugía con IMC mayor a 35 con
patologías asociadas.
¿CUÁL
ES MI INDICE DE MASA CORPORAL (IMC)?
El índice de masa corporal se calcula
mediante la fórmula:
IMC = Peso en Kg. / Altura en m. al cuadrado
Ej: 120 / (1.65 x 1.65) = 44
Normal< 25
Sobrepeso: 25 – 26.9
Obesidad Leve: 27 – 29.9
Obesidad Moderada: 30 – 34.9
Obesidad Severa: 35 – 39.9
Obesidad Mórbida: 40 – 49.9
Superobesidad: 50 – 59.9
Super-superobesidad: >60
¿CUÁNDO
DEBO PENSAR EN OPERARME?
Cuando se ha alcanzado una obesidad mórbida,
los tratamientos dietéticos con o
sin soporte de medicamentos o psicólogos,
serán insuficientes. Entonces, solo
la cirugía puede garantizar buenos
resultados.
La indicación de cirugía se
hará, por tanto con IMC superior
a 40 o IMC superior a 35 sufriendo además
patologías asociadas a la obesidad.
¿PUEDO
OPERARME POR LAPAROSCOPIA, SIN ABRIR EL
ABDOMEN?
Sí. En este momento, estamos capacitados
y podemos realizar cualquier tipo de técnica
antiobesidad por laparoscopia, siendo pioneros
en la práctica del bypass biliopancreático.
¿EN
QUÉ CONSISTE LA CIRUGÍA LAPAROSCÓPICA
DE LA OBESIDAD?
Consiste en practicar la técnica
antiobesidad más adecuada a cada
paciente, sin abrir el abdomen, trabajando
a través de pequeños orificios
(de 5 mm o 12 mm) por donde se introducen
una cámara y el instrumental de disección,
corte y sutura necesarios. Esto requiere
una alta especialización técnica
y tecnológica, de la cual no disponen
todos los cirujanos ni todos los centros.
Por ejemplo: Nosotros trabajamos con unas
tijeras armónicas, capaces de cortar
y coagular los vasos sanguíneos a
un mismo tiempo. Los cortes en el intestino
y el estomago y las nuevas uniones entre
los intestinos y entre el intestino y el
estómago las realizamos con máquinas
de sutura mecánica.
¿QUÉ
VENTAJAS TIENE LA CIRUGÍA LAPAROSCÓPICA
DE LA OBESIDAD?
Al hacerse heridas mínimas, sin
seccionar ningún músculo ni
aponeurosis, el dolor es menor. En consecuencia,
la movilización es mayor, mejorando
el estado general y de ánimo del
paciente, evitando trombosis y embolias,
la dinámica respiratoria es mejor,
evitando neumonías y complicaciones
respiratorias, etc., Todo ello hace que
la recuperación sea más rápida.
Al ser las incisiones tan pequeñas,
la posibilidad de infección casi
no existe y las eventraciones, o lo que
es lo mismo, las hernias en la herida operatoria,
las cuales pueden superar la 40% en la cirugía
abierta, desaparecen en la cirugía
laparoscópica. El trato delicado
del intestino, mediante pequeñas
pinzas, sin agarrarlo con la mano, hace
que recupere su movilidad antes, por lo
que la ingesta es más precoz y los
alimentos se toleran mejor. En resumen:
MENOS DOLOR.
MENOS COMPLICACIONES TROMBOEMBÓLICAS.
MENOS COMPLICACIONES PULMONARES.
MENOS INFECCIONES DE HERIDA.
MENOS EVENTRACIONES.
MENOS CICATRICES. MEJOR RESULTADO ESTÉTICO.
MENOS ADHERENCIAS.
MEJOR TOLERANCIA DE ALIMENTOS.
MEJOR RECUPERACIÓN.
¿QUÉ
TÉCNICAS PUEDEMOS REALIZAR POR LAPAROSCOPIA
PARA TRATAR LA OBESIDAD MÓRBIDA?
En la actualidad, estamos capacitados para
realizar cualquier técnica por laparoscopia.
Todas las hemos realizado en alguna ocasión
y tenemos una experiencia muy importante
en técnicas derivativas especialmente
con el bypass biliopancreático. Poder
realizar las técnicas más
difíciles nos acredita para realizar
cualquier otra más sencilla. Por
ello, podemos ofrecer a nuestros pacientes
la intervención más adecuada
en cada caso, aunque nuestra tendencia sea
practicar técnicas de bypass por
considerarlas más eficaces, ya que
con ellas se consigue mayor adelgazamiento,
manteniéndolo a largo plazo.
A continuación describimos brevemente
las técnicas más conocidas.
Técnicas de cirugía antiobesidad:
Las intervenciones de cirugía d
e la obesidad se dividen desde un punto
de vista técnico en simples y complejas
dependiendo de la dificultad para realizarlas
y desde un punto de vista funcional en restrictivas,
cuya acción depende de no permitir
comer al paciente; malabsortivas, cuya principal
acción consiste en no absorber parte
de lo que se come y mixtas en las que disminuye
la posibilidad de comer y se deja de absorber
una pequeña parte de alimentos.
Todas las técnicas restrictivas son
simples. Las técnicas mixtas y malabsortivas
son complejas. Las técnicas complejas
suponen derivaciones de estómago
e intestino y uniones, lo que los cirujanos
llaman anastomosis, entre estómago
e intestino.
Técnicas simples y restrictivas:
Balón intragástrico:
No es una intervención quirúrgica,
se coloca por endoscopio a través
de la boca. No obstante, puede requerir
anestesia general.
Consiste en introducir un balón en
le estómago para que ocupe un espacio
de más de 700 cc, de este modo disminuye
las posibilidades de comer y aumenta la
saciedad.
El balón se puede tener un periodo
máximo de 6 meses. Posteriormente
se debe retirar endoscópicamente.
Puede ponerse en más ocasiones.
Mientras se lleva colocado se debe seguir
un régimen para garantizar que se
adelgace.
Inconveniente:
Cuando se retira se pierde su efecto al
quedar el estómago libre, puede volverse
a comer y por consiguiente se vuelve a engordar.
El éxito del adelgazamiento depende
del esfuerzo del paciente que debe mantener
para el resto de su vida.
Banda gástrica:
Consiste en colocar un cinturón en
la parte superior del estómago apretándolo
hasta dejar un paso a través de él
muy estrecho (estoma). De este modo, queda
un estómago superior muy pequeño
que admite muy poca comida y produce saciedad
precoz. Si se come más de lo que
cabe en el estómago superior o se
toma comida de diámetro superior
al paso estrechado por el cinturón
se vomita.
El cinturón puede apretarse o aflojarse
en dependencia de las necesidades.
Se deben cambiar los hábitos de comida
de por vida. No se puede comer normalmente.
Inconveniente:
Si no se cambian los hábitos en la
ingesta, se termina dilatando el estómago
superior y la comunicación entre
estómagos y se vuelve a engordar.
Puede engañarse a la intervención
tomando líquidos con muchas calorías,
como la nata, los helados o el chocolate,
los cuales pueden pasar fácilmente
por el estoma. Si esto sucede se vuelve
a engordar.
El éxito del adelgazamiento depende
del esfuerzo del paciente que debe mantener
para el resto de su vida.
Gastroplastia vertical:
Consiste en realizar un tabique vertical
en el estómago de modo que la comida
entre primero a una bolsa gástrica
pequeña, la cual se distiende con
muy poca comida, impide que se coma más
y se produce saciedad precoz. Dicha bolsa
desemboca en el resto del estómago
a través de una comunicación
estrecha, por la que no pasa cualquier tipo
de alimento.
Se deben cambiar los hábitos de comida
de por vida. Si se comen alimentos mal masticados,
fibrosos o mayores que la comunicación
entre las dos partes del estómago
se impactan y se vomita.
Inconveniente:
Si no se cambian los hábitos en la
ingesta, se termina dilatando la bolsa gástrica
y la comunicación entre estómagos
y se vuelve a engordar.
Puede engañarse a la intervención
tomando líquidos con muchas calorías,
como la nata, los helados o el chocolate,
los cuales pueden pasar fácilmente
por el estoma. Si esto sucede se vuelve
a engordar.
El éxito del adelgazamiento depende
del esfuerzo del paciente que debe mantener
para el resto de su vida.
Manga gástrica:
Consiste en quitar gran parte del estómago
para crear un tubo gástrico muy estrecho
que comunique el esófago y el duodeno.
No requiere material extraño como
la banda gástrica; pero es una técnica
mutilante y no reversible.
Como todas las técnicas restrictivas
precisa esfuerzo por parte del paciente
consistente en un cambio de hábitos
de ingesta para toda la vida.
Si fracasa se puede reoperar para realizar
una técnica compleja como el bypass
gástrico o el bypass biliopancreático.
De las técnicas restrictivas es la
que más de moda está en el
mundo, sobre todo en Estados Unidos. Puede
que actualmente sea la técnica restrictiva
con más sentido para realizar.
Inconvenientes:
No se conocen resultados a más de
5 años.
Podría ser que el estómago
aumente de tamaño a largo plazo y
se vuelva a engordar.
Técnica compleja mixta.
Bypass gástrico en Y de Roux:
Consiste en la realización de una
bolsa gástrica muy pequeña,
similar a la de la gastroplastia vertical;
pero separada por completo del resto del
estómago. Esta desemboca en un asa
de intestino delgado que previamente se
ha seccionado a una medida determinada por
el cirujano. El resto de estómago
por el que no pasa la comida, el derivado,
el que ha sido “bypaseado” continúa
con el duodeno y el intestino retirado del
tránsito de la comida hasta comunicarse
con el otro intestino. Tenemos tres porciones
de intestino diferenciadas: El intestino
por el que pasa la comida (intestino alimentario),
el intestino por el que pasa el jugo gástrico,
el jugo pancreático y la bilis (intestino
biliar) y el intestino común en el
que se junta la comida y los jugos y se
realiza la digestión completa.
Esta intervención une la restricción
de la gastroplastia vertical a una pequeña
disminución de absorción de
alimentos, lo que garantiza mejor la perdida
de peso. El paciente tiene que poner menos
de su parte; pero no puede comer libremente.
Esta intervención también
se puede engañar.
Inconvenientes:
La comida no pasa por el duodeno ni por
la primera porción de yeyuno por
lo que está disminuida la absorción
de hierro, calcio y algunas vitaminas. Se
precisa tomar vitaminas y en ocasiones hierro
y calcio. Se precisan más controles.
Bypass gástrico con una anastomosis:
Es una variante del bypass gástrico
clásico. Consiste en la realización
de una bolsa gástrica pequeña
y una derivación de la comida desde
dicha bolsa a un asa de intestino lejana
al duodeno y primera porción de yeyuno.
No precisa de sección ni anastomosis
intestinal. Solo confección de la
bolsa y anastomosis de estómago a
intestino, lo que la convierte en una intervención
más fácil.
Posee las mismas ventajas e inconvenientes
del bypass.
Técnicas complejas malabsortivas.
Bypass biliopancreático o derivación
biliopancreática clásica:
Consiste en la realización de una
bolsa gástrica amplia, con capacidad
adecuada para comer bien, seccionando el
estómago horizontalmente y quitando
el estómago distal. La bolsa desemboca
en un asa de intestino delgado que previamente
se ha seccionado a una medida determinada
por el cirujano. Se deriva mucho más
intestino que en el bypass gástrico
y la porción de intestino por la
que pasa la comida también es menor.
Tenemos tres porciones de intestino diferenciadas:
El intestino alimentario corto, el intestino
biliar largo y el intestino común
muy corto.
El paciente puede comer normal y todo tipo
de alimentos pero no absorbe gran parte
de lo que ingiere por lo que adelgaza. Da
una gran calidad de vida respecto a la ingesta
y requiere muy poco esfuerzo por parte del
paciente.
Inconveniente:
Como en el bypass gástrico la comida
no pasa por el duodeno ni por la primera
porción de yeyuno por lo que está
disminuida la absorción de hierro
y calcio. La absorción de vitaminas
liposolubles está disminuida. Se
precisa tomar vitaminas y con frecuencia
calcio, en ocasiones hierro. Se precisan
más controles.
Precisa quitar una porción importante
de estómago. Esta quedando en desuso
al existir ventajas en el bypass biliopancreático
sin gastrectomía que poco a poco
la sustituye y va aumentando su uso.
Bypass biliopancreático sin gastrectomía:
Similar al anterior; pero sin quitar el
estómago, lo que la hace mucho menos
agresiva para el paciente, más corta
en tiempo operatorio, de mejor recuperación
y con menos complicaciones. Al quedar el
estómago en su sitio es fácilmente
reversible si fuera necesario.
Muy buena calidad de vida con ingesta normal
y adelgazamiento muy importante.
Cruce duodenal:
Es otra variante del bypass biliopancreático
clásico. En esta el estómago
se quita verticalmente, como en la manga
gástrica, y se mantiene el píloro
y una mínima porción de duodeno.
Inconveniente:
Difícil realización.
Todas las técnicas se pueden realizar
por laparoscopia. Las restrictivas requieren
esfuerzo por parte del paciente y mayor
posibilidad de volver a engordar. Las malabsortivas
no requieren tanta colaboración por
parte del paciente, el adelgazamiento es
mayor pero las posibilidades de malnutrición
también. Todas pueden producir malnutrición
y precisan controles médicos.
¿QUÉ
TÉCNICAS PUEDEN GARANTIZARME MEJOR
EL ADELGAZAMIENTO A LARGO PLAZO?
Las intervenciones que mejores resultados
ofrecen a largo plazo son las del grupo
del bypass gástrico y del bypass
biliopancreático, las dos las podemos
realizar por laparoscopia. Muy pocos cirujanos
realizan el bypass biliopancreático
por laparoscopia. Otras técnicas
también pueden dar buenos resultados;
pero requieren mayor compromiso y esfuerzo
por parte del paciente ya que debe cambiar
sus hábitos dietéticos y de
ejercicio.
¿CÓMO
ES EL PROCESO DE UNA OPERACIÓN LAPAROSCÓPICA
DE OBESIDAD?
Las pruebas preoperatorias se habrán
realizado con antelación al ingreso.
Si se precisase repetir alguna o más
exámenes se podrían realizar
las horas previas a la operación.
Desde el día en que indiquemos la
cirugía y solicitemos las pruebas
preoperatorios iniciarán una preparación
respiratoria mediante unos ejercicios y
un pequeño instrumento para inspirar
con fuerza y mejorar la capacidad pulmonar
y la dinámica respiratoria.
Unos días antes a la intervención
tomará dieta líquida. El día
previo a la cirugía, a partir de
las doce de la noche no podrá tomar
nada por boca si la operación va
a ser a la mañana siguiente. Si la
intervención es por la tarde, podrá
desayunar, líquidos, hasta las 10
de la mañana. Debe bañarse
la noche anterior o en la mañana
de la cirugía.
Si toma alguna medicación diariamente,
el cirujano le indicará si debe tomarla
la mañana de la cirugía con
un pequeño sorbo de agua. Si usted
toma aspirina, antiagregantes o medicación
para artritis, deberá suspender estas
drogas antes de la cirugía, el cirujano
le informará de la pauta a seguir.
El día de la operación permanecerá
en ayunas, como se ha indicado anteriormente.
Se ingresa unas horas antes de la cirugía
para preparación, en una habitación
especialmente amueblada para alojar obesos
mórbidos y un acompañante.
La cirugía durará entre una
y dos horas, dependiendo de la técnica
indicada. Por regla genera, nuestras operaciones
duran en torno a una hora. No obstante,
la preparación anestésica
y quirúrgica en el quirófano
y la salida del paciente del quirófano
lleva su tiempo, por lo que para los acompañantes
la cirugía será larga, aunque
el tiempo real de acto operatorio sea corto.
El primer día postoperatorio se pasará
en la Unidad de Cuidados Intensivos, solo
si es preciso. Si se ha realizado la preparación
respiratoria correctamente y no se necesita
soporte respiratorio, el paciente podrá
ser trasladado a su habitación después
de una vigilancia de dos horas. En las primeras
24 horas postoperatorias se iniciará
la movilización en la cama y en el
sillón. Antes de las 48 horas de
postoperatorio se iniciará la ingesta
con líquidos. Si tolera los líquidos,
se dará el alta, con indicaciones
precisas de cómo debe ser la ingesta
en el domicilio, de la medicación
que debe tomar y cuando volverá a
revisión.
Durante el ingreso estará atendida
por los cirujanos constantemente, tanto
en persona como telefónicamente.
Usted y sus familiares dispondrán
del teléfono del cirujano para manifestarle
cualquier duda o inquietud.
Los puntos se retirarán en la consulta,
a los 9 días de la cirugía,
o en su médico de cabecera, si queremos
evitar el traslado a Zaragoza.
Desde la intervención hasta la primera
revisión, se tomará dieta
líquida con complementos nutricionales.
En la primera revisión en consultas
se cambiará la dieta.
Las revisiones serán, a los 9 días,
al mes, a los dos meses, a los tres meses
y cada tres meses durante el primer año
y cada seis meses durante el segundo. En
las sucesivas vistas se realizarán
controles analíticos, consejos nutricionales,
se recomendarán ejercicios y cuidados
de la piel para que se adapte al adelgazamiento
y no sobre. En este tiempo habrá
perdido, poco a poco, todo lo que deba perder
y será el momento de indicar técnicas
de cirugía plástica con el
fin de eliminar la piel sobrante, si la
hubiera. Al principio adelgazará
rápidamente, después más
despacio, hasta estabilizarse.
¿QUÉ
OCURRE DESPUÉS DE LA CIRUGÍA
LAPAROSCÓPICA DE LA OBESIDAD?
La cirugía laparoscópica
de la obesidad es una cirugía abdominal
mayor y se puede sentir algo de dolor, nauseas
y vómitos. La mayoría de los
casos, no presentan ningún de esos
síntomas, al estar controlados al
máximo por la medicación.
Una vez que se toleran los líquidos,
los pacientes abandonan el hospital en uno
o dos días.
La actividad depende de cómo se
sienta el paciente. Los pacientes pueden
retirarse los apósitos y bañarse
al día siguiente de la cirugía.
Se recomiendan ejercicios en la cama desde
el momento que se despierta el paciente.
Se aconseja caminar la primera semana postoperatoria.
Durante la segunda semana se podrá
pasear, realizar alguna actividad física
como conducir, subir escaleras o levantar
objetos livianos y realizar trabajos que
no precisen esfuerzo físico. Probablemente
serán capaces de regresar a sus actividades
normales dentro de dos semanas.
En general, la recuperación es progresiva.
La presencia de fiebre, empeoramiento del
dolor abdominal, distensión, nauseas
y vómitos persistentes, o salida
de líquido o pus por alguna de las
heridas son indicaciones de que puede haber
ocurrido alguna complicación. Usted
debe contactar con su cirujano en estas
circunstancias.
Usted será citado para control a
los 9 días aproximadamente después
de la cirugía, aún si su postoperatorio
ha cursado sin problemas.
¿CUANDO
PUEDE REGRESAR A TRABAJAR?
La mayoría de los pacientes pueden
volver a trabajar dentro de quince días
después del procedimiento laparoscópico.
Por supuesto, esto depende de la naturaleza
de su empleo. Pacientes con trabajos administrativos
o de escritorio usualmente vuelven en pocos
días, mientras los que tienen trabajos
manuales o que tienen que levantar objetos
pesados pueden tardar más tiempo.
Los pacientes que sufren procedimientos
tradicionales, con cirugía abierta,
no pueden retornar a sus actividades normales
hasta pasadas cuatro a seis semanas.
¿HAY
CASOS EN LOS QUE LA CIRUGÍA NO SE
PUEDE REALIZAR POR VÍA LAPAROSCÓPICA?
A pesar de que se indique la laparoscopia
y se inicie la intervención por esta
vía, en un muy pequeño número
de pacientes el método laparoscópico
no es posible por la incapacidad de visualizar
o manejar los órganos efectivamente.
Cuando el cirujano decide que es más
seguro convertir la cirugía laparoscópica
a cirugía abierta, esto no es una
complicación. Esta decisión
significa buen juicio quirúrgico.
Algunos factores que aumentan el riesgo
de conversión a cirugía abierta,
incluyen los antecedentes de cirugías
abdominales previas que causan cicatrices
densas, o el sangrado durante la intervención.
La decisión de ejecutar un procedimiento
abierto es una decisión de juicio
realizada por su cirujano antes o durante
la cirugía. La decisión de
convertir a cualquier procedimiento abierto
está basada estrictamente en la seguridad
del paciente.
¿EXISTEN
RIESGOS RELACIONADOS CON LA CIRUGÍA
LAPAROSCÓPICA DE LA OBESIDAD?
Existen riesgos relacionados con cualquier
clase de operación. La gran mayoría
de los pacientes operados de obesidad mórbida
por laparoscopia experimentan pocas o ninguna
complicación, y rápidamente
retornan a sus actividades normales. Es
importante recordar que antes de sufrir
cualquier tipo de cirugía (bien sea
laparoscópica o abierta), usted debe
preguntar a su cirujano a cerca de su experiencia
y entrenamiento. Los riesgos de la cirugía
de la obesidad mórbida por laparoscopia
son mucho menores que los riesgos de dejar
dicha condición sin tratamiento.
Las complicaciones de la cirugía
de la obesidad mórbida por laparoscopia
son infrecuentes ( menos del 10%), pero
pueden incluir sangrado, infección
herida, infección urinaria, neumonía,
coágulos de sangre, embolia o problemas
cardiorrespiratorios. La complicación
más específica, pero infrecuente
(menor al 2%), de esta cirugía es
la fuga de contenido al abdomen a través
de las nuevas uniones (anastomosis) creadas
entre dos porciones del intestino delgado
o entre el intestino delgado y el estómago.
La mortalidad es menor del 1% pero puede
darse, principalmente por embolismo pulmonar.
¿CUANTO
PESO PUEDO PERDER Y A QUE RITMO?
Usted va a perder mucho peso, pero poco
a poco, a lo largo de 1 año y medio
o dos años. No debe tener prisa.
No se precipite en querer adelgazar todo
el sobrepeso rápidamente. Esto no
sería bueno para su salud.
Experimentará como los primeros
meses adelgaza más y posteriormente
cada vez menos. No debe preocuparse, esto
es una carrera de fondo que hay que ganar
a largo plazo. Los seis primeros meses perderá
rápidamente, del sexto al doce mes
lentamente y del doce al diez y ocho mes
muy lentamente.
Al final podrá perder más
del 75% de su sobrepeso. Incluso puede perder
todo su sobrepeso llegando a alcanzar su
peso ideal.
¿QUÉ
BENEFICIOS PUEDO OBTENER AL OPERARME DE
OBESIDAD?
Todos los beneficios son derivados del
adelgazamiento. La pérdida de peso
conlleva cambios del metabolismo dentro
del organismo que harán que en caso
de padecerla se cure o mejore: su diabetes,
se normalice el colesterol elevado, se cure
la hipertensión arterial, desaparezca
el síndrome de apnea sueño
y muchos problemas respiratorios, los dolores
articulares, etc. Todo ello supone una mejoría
importante en su calidad de vida, entendida
ésta como el aumento y la mayor satisfacción
en la actividad física, laboral,
psíquica, social y sexual, donde
está plenamente implicada la autoestima
personal y estética. Sus limitaciones
de movilidad y relación desaparecerán.
Dejará de sentirse observado, dejará
de oír comentarios sobre su obesidad.
Ya no tendrá que tener en cuenta
donde o como se sienta, ni en que lugares
o establecimientos puede estar cómodamente
o va ser bien acogido. Si viaja en avión
podrá ocupar un asiento normalmente,
podrá bajar la bandeja de la comida
o podrá ir al baño, por ejemplo.
A pesar de que el objetivo principal de
la cirugía de la obesidad es mejorar
la salud y con ello la supervivencia, el
adelgazamiento le va a proporcionar también
ciertas condiciones estéticas que
pueden ser interesantes, aunque precise,
según el paciente, alguna cirugía
para remodelar su piel.
¿CON
EL TIEMPO, PUEDO NECESITAR OTRO TIPO DE
CIRUGÍA?
Cuando haya dejado de adelgazar y estabilizado
su peso, aproximadamente a los dos años,
puede que le quede piel sobrante en algunas
partes de su cuerpo, principalmente en el
abdomen. Es a partir de ese momento cuando
se debe plantear una dermolipectomía
abdominal, de brazos, de piernas, o algún
otro tipo de liposucción o plastia
menor. En el caso de las mujeres, dependiendo
de sus exigencias estéticas, pueden
precisar modelar el pecho.
De cualquier modo, estos son aspectos secundarios,
ya que lo que se pretende con la cirugía
de la obesidad es ganar salud.
¿LA
CIRUGÍA LAPAROSÓPICA DE LA
OBESIDAD MÓRBIDA ESTÁ INDICADA
EN MI CASO?
Lo más probable es que si. No obstante,
a través de una evaluación
hecha por su médico personal, endocrinólogo,
psiquiatra, internista o cirujano plástico,
y consultando un cirujano general con entrenamiento
en cirugía laparoscópica de
la obesidad, se puede determinar si esta
cirugía es apropiada para usted.
Debe pensar, que por el momento, no son
muchos los cirujanos que pueden realizar
estas intervenciones.
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